Tiempo total: 40 minutos
Porciones: 4
Dificultad: Fácil
¿Es picante? No, pero puedes acompañarlos con salsa si deseas un toque picante
Porciones: 4
Dificultad: Fácil
¿Es picante? No, pero puedes acompañarlos con salsa si deseas un toque picante
¿Quién diría que algo tan sencillo como la papa podía convertirse en un manjar? Los tacos dorados de papa son un clásico de la cocina mexicana casera: económicos, versátiles y, sobre todo, deliciosos. Perfectos para una comida sin complicaciones, pero con mucho sabor.
Ingredientes
- 4 papas grandes
- 12 tortillas de maíz
- Sal al gusto
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
- Aceite vegetal para freír
- 1/2 taza de crema
- 1/2 taza de queso fresco rallado
- 1 taza de lechuga o repollo finamente picado
- Salsa roja o verde al gusto
Preparación paso a paso
- Lava, pela y corta las papas en cubos. Cuécelas en agua con sal hasta que estén suaves.
- Escúrrelas y hazlas puré. Añade sal al gusto y el ajo en polvo si deseas más sabor.
- Calienta ligeramente las tortillas para que no se rompan al doblarlas.
- Coloca una porción de puré de papa en cada tortilla, dóblala a la mitad y asegura con un palillo si es necesario.
- En una sartén con suficiente aceite caliente, fríe los tacos hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados.
- Coloca los tacos sobre papel absorbente para quitar el exceso de grasa.
- Sírvelos calientes con lechuga o repollo, crema, queso rallado y tu salsa favorita.
Historia o contexto cultural del platillo
Los tacos dorados de papa son un ejemplo de cómo la cocina mexicana aprovecha ingredientes humildes para crear platillos deliciosos. Se popularizaron como opción económica durante momentos de crisis, pero rápidamente se convirtieron en favoritos de fondas, loncherías y hogares por igual. Hoy en día son parte esencial del repertorio de antojitos tradicionales.
Tips del cocinero
- Si quieres darles un giro, puedes mezclar la papa con un poco de chorizo o queso rallado.
- Usa tortillas del día anterior: son más firmes y resisten mejor la fritura.
- Freír en aceite bien caliente evita que los tacos absorban demasiado aceite.
Notas adicionales
- También puedes hacerlos al horno si buscas una versión más ligera.
- Estos tacos se pueden congelar ya armados (sin freír) y sacar cuando los necesites.


